En diversas oportunidades, clientes me han consultado sobre la idea de invertir en
empresas chinas. Debo admitir que yo también me he visto tentado a hacerlo. Sin
embargo, mi respuesta constante era el desconocimiento de lo que ocurría en estas
tierras y lo difícil que resulta hacer algún tipo de recomendación en un país que no se
caracteriza por su seguridad jurídica. Es por esto que, luego de mi viaje por China,
decidí hacer un informe acerca de su historia, situación actual y las problemáticas
que presenta.